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domingo 14 de junio de 2009

Excusas de saldo

Continuando con el análisis de Javier García Escudero, es normal que la derecha palentina haya entrado en una orgía de optimismo tras el resultado obtenido en la capital. Ganar al PSOE en su tradicional feudo no es moco de pavo, y la perspectiva de lograr la victoria en las próximas elecciones municipales sería la culminación de Carlos Fernández Carriedo de su proceso por ser ese líder total del PP palentino, y puede que en el futuro tener algún congreso provincial tranquilo, para variar. En el PSOE la cosa no cambia, ya que los análisis para justificar derrotas electorales sin paliativos siguen siendo más o menos parecidos convocatoria tras convocatoria. Menos el bálsamo que supone cada cuatro años la ya tradicional victoria de Heliodoro Gallego, el resto no ofrece ningún síntoma de mejoría. Por eso en el PP se agarran como a un clavo ardiendo a su resultado de la capital. Si eso también se tuerce para los socialistas, apaga y vámonos. La renovación de la cúpula del PSOE provincial no parece haber sido ningún revulsivo para que su electorado acuda a las urnas. Se dejan casi 5.000 votos en toda la provincia respecto a las anteriores europeas, y casi 20.000 si se compara el resultado con el obtenido el año pasado en las generales. El drama para la izquierda de nuestra provincia es que, pese a que el PP también desciende su número de votos, ese retroceso de la derecha no está siendo aprovechado por nadie. Si a todo esto le sumamos el ascenso de UPyD, que podría obtener un concejal en las próximas elecciones municipales si nada cambia la tendencia, el panorama se convierte en desolador para el PSOE. Se hace necesario un giro, o la creación, de estrategia, mensaje y tono del discurso, vital para que los socialistas no pierdan votos en la provincia a la misma velocidad que el PP, recortando así una distancia que no es histórica, ya que en otros momentos no muy lejanos esta provincia elegía dos diputados socialistas por uno de la derecha. Habrá que subir el nivel de exigencia que se tiene con lo propio, para poder así atacar con garantías de éxito objetivos tan claros como la Diputación Provincial o ese segundo diputado.


La buena cara

Artículo de Javier García Escudero en El Norte de Castilla.

LAS ejecutivas del Partido Popular y del PSOE se han reunido para analizar los resultados de las elecciones europeas en Palencia y han cumplido con la consabida estrategia de transmitir hacia el exterior un mensaje de optimismo. Sin embargo, a las dos formaciones les convendría algo más de realismo para tratar de sentar las bases de un triunfo electoral en la próxima cita anunciada ante las urnas: las elecciones municipales de mayo del 2011. El Partido Popular ha insistido en el mensaje de que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero está acabado y que los incumplimientos con los administrados alcanzan a todo el socialismo, incluido al alcalde de Palencia y bestia negra de los conservadores palentinos, Heliodoro Gallego. El líder del PP en Palencia, Fernández Carriedo, ha reiterado igualmente que su partido ha ganado en votos en la mayoría de los municipios palentinos. Y así ha sido, pero se supone que de puertas adentro la ejecutiva popular, o al menos sus miembros más relevantes, se habrán preguntado qué nombre colocar en el cartel electoral de los comicios locales a la capital palentina: si mantener el de Celinda Sánchez, que ya ha perdido en una ocasión, o lanzar uno nuevo con la posibilidad de quemarle si debe competir con el contrastado carisma de Gallego. El PSOE tampoco se ha fustigado mucho, e incluso ha manifestado que ha recortado votos al PP en muchos pueblos y que las elecciones locales son otra cosa, en donde los candidatos cuentan más que la entelequuia de votar por Europa. Pero ni Julio Villarrubia como nuevo secretario provincial ni Miriam Andrés como secretaria de Organización, andan muy finos con esto de la maquinaria electoral, y la imagen de Gallego también se deteriora.