Hace tres años, algunos pronosticaron que está bitácora desaparecería tras las elecciones municipales. Tres años después, ya puede calificarse aquel vaticinio como el ejercicio de videncia más patético de la historia. Tres años después, aquí estamos. En este tiempo muchos blogs han nacido, muchos de ellos han cerrado y otros han ocupado su lugar. Como la vida misma. Estos años, muchas de las cosas que les he contado se han convertido en noticia en los medios de comunicación al día siguiente, y esa confianza en lo que aquí escribo se ve reflejada día a día en el contador de visitas. Al final todo se completa, y el rumor nacido en la red es confirmado y elevado a la categoría de noticia por los buenos periodistas que tenemos en esta provincia. Ya saben que ahora no escribo tanto, aunque la demanda no cesa y trato de contestar a través del correo electrónico a todos los que me planteáis alguna cuestión. Puede que me esté haciendo mayor, o que la política en Palencia comience a aburrirme un poco. De todas formas, dentro de nada volveremos a tener elecciones, y ya sabemos todos como se anima esto cuando hay por el medio un puñado de votos. En mi retiro espiritual de Grijota ando reflexionando mucho estos días sobre los tres años que lleva Palencia Confidencial en la red. He llegado a la conclusión de que todavía queda labor por hacer, y que con toda probabilidad si lo dejo alguno/a se llevaría una alegría. La tercera razón es la deuda que siento con ustedes. La cuarta que mi señora me lo permite. A pesar de que llevo una temporada algo vago, siguen entrando al blog en busca de esa información, de ese rumor (rumor sí, rumor... la antesala de la noticia y todo eso), de la opinión de este humilde cronista de lo cotidiano que se conforma con no defraudarles. Así ha sido, y así va a seguir siendo.Para celebrarlo, les dejo una canción que me gusta, y así compartimos algo más. Si tienen alguna petición, ya sabe, al correo electrónico o en los comentarios.

