Fundado en febrero del año 2007. El blog de análisis político más leído de Palencia. "En democracia, el mejor cargo es el de ciudadano"

jueves 18 de noviembre de 2010

Miriam Andrés en el Senado. Una mala tarde la tiene cualquiera.



Si es que no tiene ella toda la culpa, y le han colado un gol de los que hacen época mientras otros miraban desde la bancada con bastante tranquilidad. Pero cuando una se sube a la tribuna del Senado debe tener unos conocimientos mínimos, y si no, hay que plantear la negativa a quién te propone la intervención. Máxime si lo hace para quitarse el muerto de encima. Hablar por hablar, figurar por figurar, no siempre es sinónimo de crecer en política. A veces, y sólo hay que escuchar lo que dicen muchos de los bloggers y creadores de opinión de izquierdas en la red, es mejor no meterse en las batallas que otros vienen librando, porque el resultado puede no ser el esperado. Este es el mejor ejemplo. Y repito, no lo digo yo, lo dice gran parte de la red progresista. Y, para colmo, hace un poco más famoso a Enrique Dans, gran gurú de la derecha de este país en lo que a Internet se refiere, que también la pone a parir y va camino de los mil votos en Menéame con este post. Todos de acuerdo, a derecha e izquierda. Lo dicho, una mala tarde la tiene cualquiera, aunque esta vez la responsabilidad no sea de nuestra senadora y quizás la inexperiencia en el tablero de su propio grupo parlamentario le haya jugado una mala pasada.


P.D: Gracias a los colaboradores habituales por la información y enlaces. Si es que uno no tiene tiempo para nada.



miércoles 17 de noviembre de 2010

Julio López... ¿A quién quieres más?

Que sí. Lo sé. Tengo esto abandonado, pero es que estos últimos meses he centrado mi atención en un nuevo hobby. Ya les contaré, porque no tiene desperdicio. He descubierto mi verdadera vocación, a mi edad. Vuelvo, y prometo algunos artículos más, porque con este tema de las elecciones ya saben que la cosa política se anima que es un primor. Es curioso que cada vez que pasan las elecciones varios agoreros vaticinen el cierre de este blog, y sea cuando estas se acercan cuando más sentido tiene. Mi difunto abuelo diría que el que se pica ajos come, aunque yo, que soy más raro, lo que digo es que me importa un pimiento. Todo muy culinario como ven. El caso es que, como les decía, con las elecciones municipales y autonómicas a la vista, comienzan los movimientos en los partidos políticos para la confección, siempre complicada, de las listas que concurrirán a los comicios. Hoy les toca a los socialistas, pero no se preocupen que también habrá muchas líneas dedicadas a los populares. Para abrir boca en esta serie electoral de artículos comenzaremos con un dilema. Pobre Julio López. La que tiene encima. Los que le quieren mal dirán que anda cerca de morir de éxito, y precisamente por su buen hacer en estas cosas de los números - nunca se me dieron bien, por cierto - ahora se lo rifan dos pesos pesados de la política regional. Por un lado, Heliodoro Gallego, una vez tomada su decisión de volver a presentarse, no quiere deshacerse de López y su gestión al frente de área económica. Heliodoro quiere confeccionar la mejor lista posible, y puede que esté cansado de que muchos en su grupo quieran darse el piro porque suponen están llamados a más altas cotas en la política. Es el ejemplo de Miriam Andrés, pero de eso hablaremos otro día. Lo dicho. Que Gallego no quiere ni oír hablar de que Julio López deje el ayuntamiento. Por otro lado, y menudo lado, Óscar López también quiere hacer de su próximo grupo parlamentario un fortín ante los más que previsibles cuatro años de oposición que les esperan a los socialistas, salvo sorpresa mayúscula de un López que aspira a todo. En esa operación de formar una guardia pretoriana en condiciones, quiere que Julio López esté a su lado, por la misma razón que Gallego, ya que el chico debe ser muy fino para esto del encaje de las cuentas y demás. Y claro, los días pasan; las semanas corren y los meses no perdonan, y aquí no se encuentra solución al tema. ¿Qué haría usted si fuese Julio López? La opción uno es quedarse en Palencia. Victoria casi asegurada, equipo de gobierno, estrella mediática del grupo (cosa que jode a más de un compañero), y puesto garantizado como uno de los hombres del Alcade. La opción dos, también apetecible, lleva incluido el salto a la política regional, contar con la confianza y el respaldo de Óscar López, una proyección mediática todavía mayor, pero... una casi segura estancia en la oposición. Esta difícil elección es la que estará reflexionando López, mientras los dos políticos que se lo disputan tratan de que se quede a su lado para afrontar los próximos cuatro años de legislatura, sea desde el gobierno o en la oposición. Qué dilema, qué complicación.