Es el dóberman del PP (por lo de aquella campaña del PSOE y el famoso vídeo). En eso ha sucedido a Cascos. Lo es en Madrid, donde Rubalcaba le viene poniendo en su sitio desde hace años, y ahora que vienen elecciones generales y tiene que dejarse ver, también lo es en Palencia. Ignacio Cosidó, desde su columna en Diario Palentino, lugar que aprovecha para hacer de dinamitero político, no deja títere con cabeza. Me sumo a lo que dice Pablo Saldaña en su blog. Quizás un espacio fija en un diario local debería servir para dejarnos otro tipo de reflexiones, esas que no suelen hacer los políticos en su batalla diaria, y no para seguir laminando al adversario. Para ese menester ya da ruedas de prensa y habla sin parar en los medios de la derecha más rancia del país. No será por tribunas en las que ejercer la libertad de expresión, así que nada más lejos de la realidad que estas líneas pretendan atentar contra la que tiene nuestro diputado palentino. Lo digo por delante, porque conozco el cuento. Mientras se mete con el Alcalde al que los palentinos han dado una confianza mayoritaria durante muchos, muchos años, no insulta al PSOE. Está faltando a todos aquellos que votaron a Heliodoro Gallego durante ese tiempo, y fueron mayoría. El PP está haciendo lo mismo en cada lugar de España donde ha logrado gobernar y arrebatar el poder al PSOE. Dicen que no hay dinero, que hay facturas sin pagar. Demasiada casualidad para pasar en todos los sitios. Huele a apaño. A táctica cocinada en los fogones de la calle Génova de Madrid. Así, Cosidó puede seguir supliendo su falta de genio (literario, me refiero) con su exagerada reacción ante todo lo que suene a progresista. Ya hemos hablado otras veces de él en este blog. Forma parte de ese ala más dura del PP, de la derecha española. Bebe en las fuentes del Tea Party americano. Es de los que aplaudieron a Bush hasta que le salieron ampollas en las palmas de las manos. En Madrid, se junta con los grupos de presión más neocon que pululan alrededor de FAES o el GEES (Pulse para saber qué es esto último) . Está en su derecho, faltaría más. Pero conviene que se sepa. El no lo dirá nunca en su columna de Diario Palentino, pero estamos ya un poco escaldados de los lobos con piel de cordero. Estamos cansados de los agoreros; de los predicadores del inframundo; de los que pretenden dibujarnos una realidad oscura y tétrica cada vez que hablan o escriben. Ahora estamos en una crisis económica que no es culpa de este gobierno. Otros países han caído, y nosotros resistimos los golpes de los especuladores financieros con tesón y reformas dolorosas. Pero no nos han llevado al abismo. Resistimos. A pesar de todo, Underworld Cosidó sigue hablando de la oscuridad. Yo, si fuese él, comenzaría a preocuparme. Puede que lo que nos cuenta es verdaderamente lo que ve, lo que no quiere decir que ello se ajuste a la realidad. Da qué pensar...
