Artículo de Fernando Caballero en El Norte de Castilla. Sólo un apunte de Eto, si me lo permite el periodista, antes de comenzar su lectura. Este "sector" ya obtuvo el apoyo de más del 30% de la última asamblea local de Palencia, a la que asistieron unas 200 personas. Parece bastante más que algunos nombres propios, y comienzan a tener apoyo entre los afiliados como lo demuestran las cifras, sin contar lo que pueda moverse en la provincia tras la desastrosa campaña urdida por Julio Villarrubia, Miriam Andrés y Julio López. Ese resultado no pudo producirse en la asamblea de elección de delegados al Congreso Provincial que eligió a Villarrubia, porque todo el mundo pensó, gracias a una medida ambigüedad, que Heliodoro Gallego volvía a presentarse. Por tanto, pese a presumir de un gran apoyo en ese cónclave provincial, más de un 30% de la asamblea más grande de la provincia no pudo emitir el voto que hubiese querido en ese Congreso. Conviene recordarlo, para centrar el debate. No hay unanimidad en el PSOE en torno a estos dirigentes, y casi un tercio de Palencia más algunas agrupaciones de la provincia dan buena muestra de ello.
Fernando Caballero.- Los afiliados preservan de responsabilidades a Gallego y creen que es compartida por la crisis y por la dirección, que lidera Julio Villarrubia La derrota socialista alerta a los militantes contrarios a la ejecutiva provincial.
Aunque nadie reconoce que haya habido o haya un sector crítico en el PSOE -ni la ejecutiva ni quien no está de acuerdo con ella-, lo cierto es que existen voces en el partido que han discrepado de la dirección provincial, primero con Heliodoro Gallego al frente y luego con Julio Villarrubia. Bien es verdad que mientras que el primero ha sido alcalde, esas voces apenas se dejaban oír, porque eran conscientes de que el perdedor de las elecciones del domingo es el gran capital político del PSOE. Las críticas de estos afiliados se diluían cuando aparecía la imagen del alcalde vencedor de tres mayorías absolutas en una ciudad que anteriormente había votado a la derecha.
Pero los comicios del domingo han modificado este escenario, sobre todo porque el principal actor se ha caído, pero también porque los resultados en la provincia han sido una debacle para el PSOE, a excepción de esos 26 municipios donde ha tenido mayoría absoluta, aunque solo dos sean de los grandes: Saldaña y Dueñas.
Esos militantes críticos con la ejecutiva socialista ya no tienen la excusa de Gallego para exponer sus ideas, aunque de momento prefieren -ante la llamada de este periódico- mantenerse en el anonimato, sobre todo teniendo en cuenta que a nivel federal se abre el proceso de renovación del secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero.
Precisamente, una de las reflexiones que se hacen estos afiliados críticos es que no se puede descargar toda la responsabilidad del desastre electoral a la crisis económica y al desgaste de Zapatero. Los críticos consideran que hay que buscar responsables en Palencia, y no precisamente en el todavía alcalde, del que consideran que ha realizado una extraordinaria labor como regidor y catalizador durante tres mandatos de las inquietudes de la mayoría de los palentinos. Así que apuntan a la dirección provincial, que lidera el diputado Julio Villarrubia, con Julio López como vicesecretario y Miriam Andrés como secretaria de Organización.
Los socialistas críticos consideran que ha habido equivocaciones en la campaña electoral. Por ejemplo, que se ha dejado solo a Gallego, quizás por un exceso de confianza, en el sentido de que podía pensarse que el alcalde se bastaba solo, pero al final se ha demostrado que no era así, y que hubiera precisado de un mayor apoyo.
También consideran un error no haber elegido un candidato a la Diputación, porque se ha creado ahí un espacio electoral del que se ha beneficiado el PP. De hecho, los críticos consideran que ha habido errores que han dejado al PSOE con unos pésimos resultados en Guardo, en Barruelo o en Villamuriel, hasta ahora su gran bastión electoral. ¿En Dueñas, Saldaña y donde se ha ganado no ha influido la crisis económica?, se preguntan los críticos, que hablan de desmovilización del partido, descuido de las agrupaciones locales o ausencia de explicación de la acción del Gobierno. Y ahora piden apertura y movilización del partido y contacto con los militantes. Estos militantes confían en que se convoque una asamblea local o un comité provincial para analizar los resultados, para «sentarse a reflexionar y asumir responsabilidades», asegura uno de ellos. También hablan de buscar una «salida digna» a Gallego, que pasaría por ser candidato al Senado.








