Fundado en febrero del año 2007. El blog de análisis político más leído de Palencia. "En democracia, el mejor cargo es el de ciudadano"

viernes 24 de junio de 2011

Las tentaciones de Polanco

Lleva poco tiempo Alfonso Polanco al frente del Ayuntamiento de Palencia, pero alguna de sus primeras medidas como Alcalde no puede decirse que entren dentro de la categoría de belleza democrática. La más preocupante es el juego del gato y el ratón que mantiene con las liberaciones económicas destinadas a la oposición. Bajo el amparo bastante demagógico de la austeridad, pretende Polanco reducir el presupuesto destinado para esta partida a la mitad. Hablando en plata, que si antes el Partido Popular, con Heliodoro Gallego como Alcalde, disfrutaba de un sueldo completo que se repartían a medias dos de sus concejales, ahora eso se quedará en medio sueldo para el principal partido de la oposición, igual que para Izquierda Unida. Aquí no hablamos de austeridad, Sr. Alcalde. Destinar los recursos necesarios para que los partidos en la oposición puedan ejercer con garantías la labor de control a su gobierno es una obligación democrática que no puede obviar. No busque salidas diciendo que se ahorra, porque la cantidad de la que hablamos es ridícula comparada con el presupuesto total del Ayuntamiento. Garantice que la oposición puede dedicar al menos una persona a tiempo completo para representar a los miles de palentinos que les dieron su voto, al igual que ocurría cuando usted formaba parte de esa oposición. La austeridad se demuestra en otros ámbitos, y tendrá usted tiempo de hacerlo. Comenzar recortando los fondos que van directamente destinados a facilitar el control de su acción de gobierno es una tentación peligrosa, que no dice nada bueno de su inicio de mandato. 


jueves 23 de junio de 2011

Un Secretario General sin miedo a la autocrítica

Por si alguien está interesado en ver como un Secretario General es capaz de hacer crítica y autocrítica, y sumar apoyos cada día en su organización gracias al análisis sincero de la actividad desarrollada. Haciendo que este mensaje llegue a la sociedad, y no queriendo tapar los debates y los desencuentros ocultando a la prensa todo lo que no sean pastelosos comunicados de autocomplacencia. No sé si les dije un día que no era afiliado del PSOE, pero se lo digo ahora. Lo soy de la UGT, y me siento bastante orgulloso de que esté dirigida en Palencia por Javier Caloca. Mis amigos, con los que comparto chatos a diario, cada día me hablan mejor de él y de sus intervenciones. Si la cuestión es volver a hacer políticas de izquierdas para que el PSOE recupere la confianza de los ciudadanos, sin duda en Palencia tenemos a alguien cuya defensa de esas políticas es el eje central de su acción sindical. Mientras algunos ya no pronuncian la palabra "trabajadores" pese a dirigir un partido socialista, otros como Caloca no han olvidado lo que significa la O dentro de las siglas del PSOE. 




La gestión de Gómez Caloca recibe el apoyo del 70% del comité de UGT

«Creo que el acuerdo económico y social del pasado mes de febrero no fue acertado. Fuimos a evitar males mayores, pero no debió firmarse», declaró ayer el secretario provincial de UGT, Francisco Javier Gómez Caloca, tras el comité provincial celebrado por el sindicato. Esta crítica hacia la cúpula de su propio sindicato fue expresada también en la sesión, en su intervención ante los compañeros, según afirmó el dirigente ugetista.

Gómez Caloca considera que el pacto, «vistos los resultados unos meses después, solo ha tenido repercusiones negativas para los trabajadores y para los pensionistas y futuros pensionistas». El secretario de UGT de Palencia reconoce que a algunos podrá extrañarles la autocrítica dentro del propio sindicato, pero argumentó que «la sociedad avanza deprisa; antes no era habitual hacer autocrítica dentro de la organización, pero creo que debe hacerse y que la sociedad debe conocerla», afirmó.

El comité de UGT sirvió para hacer un balance de gestión a mitad de su mandato, que se ha desarrollado «en un entorno de crisis». No obstante, y mientras que en el primer año se produjeron únicamente conflictos puntuales, el último año se ha caracterizado por la confrontación, tras las medidas laborales adoptadas por el Gobierno en mayo del año pasado -«que supusieron recortes en las pensiones y en los sueldos de los funcionarios»- y que desembocaron en la huelga general del 29 de septiembre, según expuso en el informe presentado ayer. Francisco Javier Gómez Caloca considera que después de la huelga «se debió mantener la tensión movilizadora», puesto que «ha continuado, incluso se ha incrementado, la confrontación», según indicó. El secretario de UGT insistió en que todas las medidas posteriores «han perjudicado a los trabajadores y a los pensionistas».

A criterio de Gómez Caloca, las medidas del Gobierno, así como el acuerdo económico y social han repercutido en que a estas alturas apenas se haya avanzado en la negociación de los convenios colectivos, ya que «los empresarios se sienten respaldados por esas medidas». A ello se añaden, indica el secretario de UGT, «las posiciones con las que cada día nos desayunamos del presidente del Banco de España y del Banco Mundial, que mejor deberían ocuparse de sus asuntos». El dirigente del sindicato advierte de que esta situación puede acabar con la negociación colectiva de los convenios de sector, que en una provincia como Palencia dan cobertura laboral al 92% de los trabajadores.

La gestión de Francisco Javier Gómez Caloca fue aprobada ayer por el 70% de los votos. El 27,5% de los asistentes se abstuvieron, y solo hubo un voto en contra. Este apoyo supone para el secretario provincial un respaldo a su representación, si se tienen en cuenta, como él mismo recuerda, que fue elegido hace dos años con el 57% de los votos. 

miércoles 22 de junio de 2011

Análisis de una semana intensa en el socialismo palentino

Asamblea local de Palencia / Foto Diario Palentino
Nada será igual en el PSOE de Palencia tras esta semana. Nada será igual tras los desastrosos resultados electorales cosechados por el triplete comandado por el Secretario General, Julio Villarrubia. Lo primero, una constatación: Villarrubia no es Heliodoro Gallego. No lo es en ningún sentido, y la realidad ha pasado por encima a quien estando de retirada en la política decidió atrincherarse en Palencia haciendo de aquel proceso precongresual una vergonzosa artimaña. Segundo: El resultado de Villarrubia en aquel cónclave era una ficción. Lo han demostrado un Comité Provincial y una asamblea de la agrupación local de la capital, donde más de el 80% de las intervenciones han sido voces críticas. Están Juan Ramón Lagunilla, Agustín Manrique y López Benito, pero se han sumando nuevos afiliados y afiliadas como Máximo Hermano, e incluso del líder de la UGT de Palencia Javier Gómez Caloca, hasta dejar en evidencia que los únicos defensores de las tesis de Julio Villarrubia son dos amigos y socios en el bufete de la calle de Los Soldados: Eusebio Santos y José Luis  Varillas siguen tercos en la defensa de su letrado asociado, pero en la asamblea tuvieron que bajarse del atril entre algún que otro abucheo mientras el resto de intervenciones críticas con Villarrubia, Miriam Andrés y Julio López lo hacían entre aplausos. Ya nada será lo mismo. Tercero: Los pirómanos no pueden actuar nunca como bomberos. Cuando Julio Villarrubia abrió el Comité Provincial atacando a todo y a todos con tal de no asumir su responsabilidad por el desastre electoral, el máximo órgano entre congresos del PSOE vivió una de las sesiones más duras para una ejecutiva provincial desde hace décadas. Julio Villarrubia no habló en la asamblea, y pudo vivirse un debate sin crispación. Cuando uno no es parte de la solución, se convierte en parte del problema. Ese es el drama de Julio Villarrubia, atrapado entre la indiferencia que muestra Heliodoro Gallego a sus continuos guiños y una protesta interna que crece como una ola. 

El Comité Provincial fue el detonante para saber que algo estaba moviéndose en el socialismo palentino. Mientras la secretaria de organización, Miriam Andrés, hacia unas declaraciones a la prensa que ya por si solas merecen su dimisión, adelantando resultados de votaciones que no iban a producirse, el núcleo duro de la ejecutiva provincial no podía imaginar que unas 13 peticiones de palabra iban a ser críticas con su gestión. Que se iba a pedir su dimisión explícita, y que todas pidieron la asunción de responsabilidades. No esperaban a Chema Crespo, y la intervención de uno de los líderes más respetados del PSOE de Palencia junto a Heliodoro Gallego llevo a Julio Villarrubia inquietarse. Hasta tal punto que llegó a faltar al respeto a los oradores que hacían uso de la tribuna, lo que le valió la reprobación del Presidente del Comité Provincial, Miguel Nozal, también Alcalde de Saldaña. Tuvo Nozal una actuación que merece ser destacada por la brillantez con la que dirigió un comité tenso, sin temblarle la mano a la hora de volver a llamar la atención a la ejecutiva de Villarrubia-Andrés-López. Están estos sometidos al control del Comité, por lo que, al subir al estrado miembros de la ejecutiva para defenderse a si mismos, se incurría en una situación procedimental anómala. Así lo dijo Nozal. Ninguna agrupación local pedía la palabra para defender a los gestores del desastre, y tenían que hacerlo ellos mismos. A eso se prestó Jesús Guerrero, un candidato arrasado por el PP en su municipio pero premiado con un puesto en la Diputación Provincial. Lo hizo a la orden de Villarrubia, y su paso por el atril no pudo ser más triste. Por allí pasó también José Luis Varillas, quien arremetió contra todo lo que aparece en la prensa. No le gusta que se hable en los medios, es la tónica general de los letrados, y volvió a decirlo en un órgano del partido. En los medios dijo Julio Villarrubia que podría asumir un 20% de la derrota electoral. Sólo con eso, Heliodoro sería hoy alcalde. Le pidió Varillas a Heliodoro que reconociese el apoyo que había recibido durante la campaña electoral por parte de la ejecutiva provincial. Puede que Heliodoro no lo escuchase, porque no lo hizo en el comité, y tampoco en la asamblea, a pesar de que alguna filtración interesada (luego dicen que no les gusta) ha confundido a periodistas de buena fe. Mención especial merece la intervención del último en llegar: Julio López. Es López un economista sin una ideología clara, que ha recalado en el PSOE tras un proceso de "decantación", como a él mismo le gusta definir. Quizás por eso al intervenir el pasado sábado en el comité abogó por una subida de los impuestos indirectos. Para entendernos, que en vez de pagar más lo que más tienen, subamos el IVA que lo pagamos todos por igual. Usted, yo y Botín. Todo un prohombre de izquierdas. Mientras el propio Gallego llamaba en la asamblea, junto a otros como Javier Caloca, a hacer verdaderas políticas de izquierda, Julio López sigue en su mundo liberal. Así nos va. El final del comité no pudo ser más triste, sin altura política y mejor ejemplo de que se precisa una regeneración total de los dirigentes del partido en Palencia. Julio Villarrubia se detuvo presa de la emoción, sin soportar la tensión, casi a punto de llorar. Esto último lo hizo Miriam Andrés, aludiendo a sus orígenes en un intento extremo de que su desastrosa campaña electoral fuera olvidada. Y, de remate, Nozal tuvo que volver a llamar la atención a Julio Villarrubia en su último turno, para que dejase de hacer alusiones personales a los que ya no disponían de réplica. Se fue el Secretario General entre acusaciones de mentir desde la tribuna, y los aludidos ya estudian pedir amparo a instancias superiores por la actitud del que debería ser el ejemplo de todos. Así se comporta un Secretario General.... antes de presentar su dimisión, que es lo único que le falta. 

No se da cuenta Julio Villarrubia de que busca enemigos donde sólo tiene compañeros que no comparten su manera de gestionar el partido. Es incapaz de reflexionar sobre los motivos que le inhabilitan para conducir al PSOE palentino a su recuperación. Acusa a algunos de ser "los de siempre", cuando él mismo se ha convertido en una reliquia que algunos se empeñan en mantener en el altar. Pero Julio Villarrubia no es Heliodoro. La mecánica que ha movido al PSOE palentino durante los últimos veinte años (victorias de Heliodoro, control del bufete de la calle de Los Soldados alrededor del gran ganador) no sirve con un perdedor de elecciones nato como es Villarrubia. No sirve con una secretaria de organización como Miriam Andrés, no sirve con un tercero en discordia como Julio López, más centrado en la macroeconomía que en los problemas de la gente de la calle. Ha durado, pero se ha terminado.

Y después de todo esto: ¿Habrán entendido algo los que tienen la responsabilidad? Parece que poco. Miriam Andrés se dedica a reflexionar en su blog sobre la madera, por lo que supongo que tiene más conocimientos en esta materia que en la organización de campañas electorales. Inédita hasta este año, esperemos que primera y última por el bien del PSOE. Julio Villarrubia seguirá dedicado a garantizarse cuatro años más como diputado, ignorando el mensaje que ha enviado José Luis Rodríguez Zapatero con la limitación de su mandato a ocho años. Julio López continuará aprendiendo lo que significa el socialismo, la socialdemocracia y tener un carné de afiliado, más allá de la teoría económica. Por su parte, los afiliados y votantes socialistas volverán a dar otro toque de atención a estos mandatarios de puesto fijo si no se producen verdaderos cambios. Quiero terminar para ello con un párrafo de un artículo de José Feliz Tezanos, titulado "Para ganar hay que cambiar", y que parece ser alguien que de esto sabe un rato:


"De ahí lo extrañas –y contraproducentes– que resultan las reacciones simplistas de cerrar filas y hacer continuas llamadas a la lealtad personal y no se sabe muy bien qué más. Al tiempo que se intenta presentar a los que sólo han planteado alternativas razonables y positivas poco menos que como traidores. Así nos va y nos irá, si no se cambia de onda."


Toda una inspiración para aquellos que tienen en su mano cambiar el rumbo del socialismo palentino, que ahora ha tomado la dirección hacia un mar de los sargazos en el que encallará para mucho tiempo si alguien no da un drástico golpe de timón.






P.D: Todo lo aquí escrito ha sido contrastado por varias fuentes y testimonios de personas que estuvieron presentes tanto en el Comité Provincial como en la Asamblea Local de los socialistas. 

lunes 20 de junio de 2011

Derecho a perder, obligación de ganar



Fue Sir Winston Churchill quien dijo que «la Democracia es el peor sistema político que existe…si excluimos todos los demás.» Esta sentencia conviene recordarla cada vez que somos convocados a las urnas, y más en momentos en los que parecería que el sistema no funciona, que los políticos se han convertido en uno de los principales problemas de la gente, y que las instituciones de las que nos hemos dotado no resuelven una situación a todas luces precaria para millones de ciudadanos. Movimientos como el 15M tienen su origen en esa profunda insatisfacción, que no ve en los partidos políticos el instrumento de participación que demandan. Como siempre, esa exigencia afecta más a los partidos de izquierda, y muy específicamente al PSOE. Es en la izquierda donde las personas buscan una mayor proximidad, una mayor sensibilidad y una mayor comprensión ante las circunstancias difíciles que les toca vivir. La socialdemocracia surge de la necesidad compartida por millones de personas para buscar soluciones comunes a los problemas históricos que han torturado a la humanidad, como son la ausencia de libertad, justicia, igualdad, solidaridad…. Por eso la izquierda es la legítima depositaria de los logros y valores que se enmarcan en lo que hemos dado en llamar Estado del Bienestar. Han tenido que transcurrir décadas para que la derecha lo haya asumido, que no es poco, y de esta manera el Estado de Bienestar ya no puede considerarse patrimonio de una ideología sino seña de identidad de las sociedades democráticas avanzadas. Por lo tanto, la victoria histórica de la izquierda se convierte hoy en día en su principal problema. Ya no es suficiente la reivindicación de los valores, sino que hemos entrado en la gestión de lo cotidiano a la búsqueda de la sostenibilidad de un sistema que corre serios riesgos como consecuencia de la crisis financiera, una situación que no ha provocado la izquierda, y probablemente también de algunos excesos y falta de previsión en el ejercicio del poder por esa izquierda.


En este marco general, el PSOE ha afrontado las pasadas elecciones del 22M con el resultado por todos conocido. En Palencia se ha cosechado una de las peores derrotas electorales desde 1979. La manera de explicar ese fracaso por parte de los responsables provinciales del partido no deja de ser curiosa. Incluso se podría decir que tienen una sensación de alivio como consecuencia de la enorme derrota sufrida en el conjunto del Estado. Ante esta actitud sería de aplicación un viejo aforismo: mal de muchos consuelo de tontos. No creo que esa sea la respuesta que estén demandando los electores en su conjunto y muy especialmente los votantes, simpatizantes y afiliados del PSOE.



Una vez más, la Dirección Provincial del PSOE, con su Secretario General al frente, ha perdido la ocasión de asumir su responsabilidad y explicar las circunstancias específicas que se han dado en Palencia para obtener ese pésimo resultado. Para reconocer errores propios, trasladar ánimo a la base social y para abrir un proceso de regeneración en el PSOE palentino una vez que los actuales dirigentes han tocado fondo, si es que ese fondo existe.



En lugar de ello se han buscado excusas de mal perdedor, culpando a los demás, a la «crisis», o a la «situación general» del desastre. Si esto fuera así, y sólo así, sobraría la estructura provincial del Partido y con ella todos los dirigentes que la integran. No puede quedar para nuestra pequeña historia - que no es pequeña porque es la nuestra - la valoración del Secretario General del PSOE de Palencia declarando que «no se ha perdido mucho porque no teníamos tanto». Si esa es la reflexión del conjunto del Partido algo está muy enfermo en el seno del socialismo palentino, porque supone olvidar, uno por uno, a los alcaldes que dejaron de serlo, a los concejales que ya no lo son, y sobre todo parecería que se desprecia a los miles de palentinas y palentinos que el pasado 22 de mayo dejaron de votar al PSOE. Cuando esto se olvida, cuando no se lamenta, cuando no se investigan las causas, cuando no se pide perdón y cuando no se asumen en primera persona las responsabilidades por cada uno de los votos perdidos, también se pierde la legitimidad para seguir representando a un Partido con más de 130 años de historia que jamás se resignó y jamás culpó a otros de sus errores.



El PSOE de Palencia no ha peleado el resultado del pasado 22M. Quien ha liderado este equipo no es nuevo. Llegó a este Partido al rebufo de la gran victoria de 1.982, y desde entonces ha permanecido incrustado en su estructura provincial, cosechando fracasos severos cuando ha intentado otras aventuras, para auparse en un último estertor a lo más alto de la cúpula del socialismo palentino. Eso sí, siempre a la sombra de un gran líder social como lo ha sido Heliodoro Gallego, y sin mancharse jamás las manos en el mantenimiento y consolidación de la estructura del Partido en toda la provincia. Eso quedaba para otros. La primera vez que le ha tocado pisar el barro se han visto los resultados. El PSOE de Palencia salió derrotado desde el inicio, comenzando una carrera a ninguna parte aparentando una falsa imagen de fortaleza cubriendo con candidaturas - es un decir - toda la provincia. Hizo oídos sordos a las quejas de abandono que iba recibiendo de los pueblos, despreció a bastantes Alcaldes insatisfechos que han acabado encabezando otras candidaturas y ganando las elecciones, le faltó humildad para pedir, o mejor exigir, ayuda a militantes con experiencia que habían afrontado otros procesos electorales. No se hizo ningún esfuerzo por articular un discurso provincial y local propio de los socialistas palentinos (recordemos que estábamos en unas elecciones locales). No se supo, o no se quiso, diseñar una campaña específica para la ciudad de Palencia, dejando al pairo a un Alcalde cuyos resultados históricos habían sido la coartada perfecta para disimular las graves carencias que adolecen al socialismo en la provincia de Palencia. En definitiva, triunfó la vieja tesis del actual Secretario General del PSOE: «Lo mejor que puede hacerse en campaña es que pase pronto y no meternos en muchos líos porque en Palencia todo el pescado está vendido». Esta vez acertó. Todo el pescado se lo quedó el PP.



Y a partir de aquí… ¿Qué? Volver a empezar, como tantas veces le ha tocado hacer al Partido Socialista. Recuperando identidad, carácter y presencia. Creyendo en lo que se dice y demostrando que se puede hacer; siendo humildes, honrados e inteligentes como figura en el carnet del afiliado; recuperando el gusto del trato con la gente, escuchando, pidiendo perdón cuando haga falta; demostrando que se está en política para servir, dirigiendo el Partido desde Palencia y no desde Madrid o Valladolid; mimando y respetando a los agentes sociales, a la gente del medio rural, del movimiento vecinal, de las organizaciones sociales… Eso se llama estar con la gente. Nada nuevo, pero más vigente que nunca, porque se ha perdido.



Y a los dirigentes responsables de este desastre una recomendación: Asunción de responsabilidades y un paso atrás. Cuando el proyecto colectivo que es el PSOE se convierte en un proyecto personal, el deterioro es imparable. Y eso no se lo merece ni la historia del Partido, ni el compromiso de sus militantes ni, sobre todo, los miles de ciudadanos que quieren tener en el PSOE el instrumento útil y eficaz para mejorar sus condiciones de vida.

jueves 9 de junio de 2011

No es legislatura para liberados

Es lo que tienen los desastres electorales. Uno se empeña en maquillarlos, echarle la culpa a la crisis, a Zapatero o al tiempo, pero al final sus consecuencias se hacen visibles por mucho empeño que se ponga. Es lo que está ocurriendo en Palencia, y en particular al PSOE. Mientras los máximos responsables de la tragedia se dedican a guardar silencio y otro a dar rienda suelta en Facebook a su escaso sentido de la autocrítica, las cuentas comienzan a no cuadrar. Si a la pérdida del ayuntamiento de la capital sumamos el hundimiento sin paliativos en la provincia, y el resultado de Castilla y León, muchos de los que hace unos meses cobraban un sueldo por su cargo público dejarán de hacerlo en breve. En el caso de Julio López, por ejemplo, no mantener el gobierno municipal tampoco le supondrá un drama, ya que aspira a una liberación económica a nivel regional. Todavía se están decidiendo, porque se barruntan grandes recortes en estas partidas, y por eso parecen aflorar los nervios. Yo estoy más preocupado por los trabajadores y trabajadoras  que los socialistas tienen en su grupo parlamentario de las Cortes, la verdad. No me preocupa mucho que Marco Antonio Hurtado haya perdido la única liberación a la que aspiraba. Tengo bastante más curiosidad por saber a qué dedicará el tiempo libre, o a qué lo dedica ahora. Tengo curiosidad, y alguna información. Pero no es el momento. Sé que algunos ya han pedido la incorporación a sus puestos de trabajo, esos que dejaron para dedicarse a la política. Está bien. Da gusto saber que al menos hay gente en el PSOE que tenía una ocupación laboral antes de empezar a cobrar como concejal, o lo que fuese. En serio. Tranquiliza. Son la mayoría, no crean, pero la obscena aparición de esa nueva estirpe de políticos profesionales suele nublar todo lo demás. Miriam Andrés ha afianzado lo suyo en Senado con su nombramiento como una de los cuatro portavoces adjuntos. Tendrá por encima a José Miguel Camacho, nuevo número 2 socialista en el Senado, y a Carmela Silva, la portavoz. Se le desea lo mejor. Esperemos que su paso por un cargo de estas características sea más fructífero que la esporádica aparición de Julio Villarrubia como Secretario General del Grupo Parlamentario en el Congreso. Fue visto y no visto... menos en la página del PSOE de Palencia, donde todavía figura con ese cargo. Hay que actualizar, señores, que luego la gente en la provincia se confunde. Como habrá que darle un buen repaso a esas fichas tras el resultado electoral, pueden aprovechar la coyuntura para ello. Lo dicho. No pinta bien esta legislatura para aspirar a un sueldo público. Ahora, si se dan cuenta, los máximos responsables del resultado electoral socialista conservarán los suyos. Qué cosas tiene la política. Hasta Heliodoro Gallego ha pedido ya la incorporación a su trabajo de antes. Es lo que tiene que todo el mundo ande preocupado por lo suyo. Que se olvidan de los que ganaban elecciones.


lunes 6 de junio de 2011

A todas partes. Sin silencios

"Sois socialistas no para amar en silencio vuestras ideas ni para recrearos con su grandeza y con el espíritu de justicia que las anima, sino para llevarlas a todas partes". Para los que tienen carné del PSOE desde hace poco, y a lo mejor no les ha dado tiempo a revisarlo convenientemente, está frase de Pablo Iglesias es la que figura en su parte posterior. Siempre me ha llamado la atención, cuando alguno de mis amigos de tertulia me lo enseña con orgullo. Son de esos socialistas de antes, que no se callan ni debajo de agua a la hora de defender sus ideales. No confunden el partido y su propósito último con las personas que lo gestionan en cada momento, cosa que les engrandece, por lo que no dudan en criticar lo que no les gusta sobre las cuestiones de pura coyuntura. Una cosa es ser socialista, me dice el más veterano, y otra tener que correr tras el pastor como las ovejas. Por eso no voy a misa. A mí nadie me da sermones, concluye. Me viene a la mente esta pequeña anécdota, porque en los últimos tiempos, y para algunos dirigentes del PSOE palentino, la discrepancia con su gestión se ha convertido en pecado mortal. Más que anhelar convencer a través de las palabras, sobre todo tras el importante descalabro electoral de los socialistas en la provincia de Palencia, esperan que sus acólitos los veneren a través del dogma de fe. Incuestionable. No parece ser ese el partido histórico que ha visto tantos y tan buenos debates en su seno y compartidos con la sociedad, que en la inmensa mayoría de ocasiones siempre han servido para progresar. Matar la crítica, renegar del debate y acusar de desleal a todo el que osa cuestionar como se han hecho las cosas no es propio de gentes de izquierdas. Los ciudadanos esperamos mucho más que una rápida rueda de prensa para explicar la debacle, sobre todo los que metieron en la urna una papeleta socialista. Las próximas elecciones comenzaron a ganarse, o perderse, al día siguiente del 22-M. El primero de los pasos: autocrítica. El segundo: asunción de responsabilidades. El tercero: nuevas ideas para el futuro. Ni uno sólo de ellos ha salido de la boca de Julio Villarrubia, Miriam Andrés y Julio López. Este último, y por lo mucho que se comenta lo que dice en Facebook, ha optado por la estrategia del ataque a los que le critican. ¿Nervios? Quizá. Sólo hay que ver sus resultados como cabeza de lista del PSOE de Palencia en las elecciones regionales, comparados con la anterior convocatoria en 2007. Aquí se los dejo:

Elecciones autonómicas Palencia 2011



PP45386953.07 %
PSOE33325332.76 %
IUCL044784.41 %

Elecciones autonómicas Palencia 2007



PP45367249.24 %
PSOE34386440.24 %
C.I.030652.81 %


No, no han hecho mal la cuenta. Más de 10.000 votos menos en la provincia. De 9 puntos porcentuales de diferencia en 2007, a casi 21 hace unos días. Se aprecia muy bien al observar lo que ha encogido la barra roja de los resultados. ¿Merece la pena una explicación? Pues parece lo mínimo. ¿Es un desleal el que la pide? Pongan ustedes nombre al que no quiere darla.